Tratamiento de Tricomoniasis

Para empezar nuestra discusión sobre el tratamiento de tricomoniasis, se debe notar que para la tricomoniasis como para cualquiera de las enfermedades de transmisión sexual, el mejor tratamiento es la prevención, es decir que se debe evitar el contraer cualquiera de estas enfermedades pues es responsabilidad de la persona el mantener una vida sexual plena y saludable. El uso de preservativos o condones de látex u otro material similar en el caso de alergias siempre es de mucha ayuda para prevenir un contagio, sin embargo no siempre es suficiente y puede haber contagio de tricomoniasis incluso cuando se lo ha utilizado, lo cual quiere decir que lo más recomendable es la abstinencia cuando no se tiene una pareja estable y confiable para tener relaciones sexuales seguras.


Un tratamiento de tricomoniasis adecuado suele ser suficiente para curar la enfermedad con un pronóstico favorable, especialmente si se detecta la enfermedad a tiempo y se realiza el tratamiento de inmediato así como las medidas posteriores para evitar una reincidencia en el contagio, puesto que el tratamiento solamente funciona para el caso actual, lo cual implica que si no hay un cambio en los hábitos sexuales de la persona y sigue exponiéndose a factores de riesgo, todavía puede contraer nuevamente las trichomonas.

El tratamiento de tricomoniasis más común para combatir la enfermedad envuelve el uso de medicamentos de la clasificación de antibióticos, más específicamente se trata con metronidazol que funciona como un antiparasitario, aunque principalmente se utiliza para combatir los parásitos estomacales, también puede ser usado con mucha efectividad sobre las trichomonas vaginales porque se tratan de protozoos y el metronidazol no solo combate a estos parásitos dentro del estómago sino que puede hacerlo de manera periférica porque se absorbe de manera rápida en el intestino y se transfiere a la orina y otras sustancias que segrega el cuerpo como el líquido seminal, la saliva, los tejidos pélvicos, la bilis, entre otros; esto ocasiona que los trichomonas sean eliminados tanto en la mujer por las secreciones normales de la vagina y en el hombre porque puede encontrarse en la próstata, el epidídimo y las vesículas seminales. Este fármaco se lo administra comúnmente por vía oral a través de pastillas masticables que luego de ser ingeridas, serán absorbidas en un tiempo de 2 horas como máximo, aunque también se puede administrar por vía rectal con un menor efecto; de igual manera, la vía intravenosa suele ser una opción con el mismo efecto que la vía oral. La dosis para el tratamiento de tricomoniasis que se utiliza normalmente es única, aunque podría extenderse a dos dosis con ocho horas de separación cada una, o extenderse a tratamientos de dosificación tres veces al día por 7 días en casos de intolerancia al fármaco, pero depende de cada paciente el tamaño de la dosis que se va a administrar, tanto de su género como de su constitución física y otras condiciones como la insuficiencia hepática o renal que requieren una dosis menor que lo normal, además las mujeres embarazadas pueden tomar este medicamento a menos que se indique lo contrario por el médico de su preferencia.

En lo referente a las reacciones adversas al tratamiento de tricomoniasis con metronidazol se puede decir que son de incidencia muy baja y de acción leve, pero si llegan a presentarse serán bajo un cuadro de náuseas, sabor metálico en la boca, molestias estomacales, diarrea y sequedad bucal. Aparte, la ingesta de bebidas alcohólicas está completamente contraindicado durante la administración de este medicamento, tanto 24 horas antes y 48 horas después.

Diagnóstico y Tratamiento de Tricomoniasis

Es importante destacar que si una persona ha contraído tricomoniasis, lo más recomendable es que contacte a su o sus últimos compañeros sexuales de las anteriores 3 o 4 semanas para que inicien un tratamiento de tricomoniasis similar aunque no presenten síntomas, de la misma forma que una pareja deberá seguir este tratamiento para evitar un contagio reincidente.

La tricomoniasis es la más común de las enfermedades de transmisión sexual curables y en la mayoría de los casos no supone un cuadro complicado de síntomas o complicaciones para el tratamiento de tricomoniasis, pero esto depende mucho de un diagnóstico oportuno; el cual consiste en la exploración de los genitales en búsqueda de las secreciones comunes de la tricomoniasis, en la mujer mediante una exploración vaginal externa e interna mediante la introducción de un especulo en la vagina donde también se puede apreciar una irritación de las paredes vaginales y el cuello uterino, y en el hombre mediante la extracción de muestras de secreción, en ambos casos se puede también extraer una muestra de tejido y de secreción para un análisis bajo el microscopio que revelaría la existencia de trichomonas vaginalis, los cuales tienen forma de cometa y un movimiento sinuoso dentro de una solución fisiológica.

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